miércoles, 27 de agosto de 2014

Al revés


Tengo los sentimientos al revés. O es que yo voy al revés del mundo. O me he vuelto loca. O yo ya no me entiendo. 

Hace apenas 48 horas que llegamos a Madrid después de 11 días de vacaciones. Pero en vez de volver feliz y relajada, vuelvo dolida y estresada por un viaje de vuelta de mierda con mi hijo encerrado en un coche durante 6 horas. Gracias a gente ajena, lo planificamos fatal y así nos fue. 

Hace apenas 36 horas que Tarek es oficialmente residente español con permiso de trabajo. Hace apenas 6 que hemos terminado todo el proceso. Y yo, que después de 10 meses debería estar contenta y feliz, y estoy agobiada, estresada y enfadada. 

Enfadada porque esto nunca debería haber sido así. Enfadada porque una ley absurda nos ha tenido en vilo 10 meses, con pesadillas, con incertidumbre, separándome de mi hijo cuando apenas tenía 7 semanas y me necesitaba. No perdono ni una de sus lágrimas de desesperación durante las horas que yo faltaba, ni las perdono ni las olvido. Siento decepción y asco por un país que trata al que es de fuera como si le estuviéramos haciendo un favor, saltándose leyes y derechos a la torera, separando a bebés de sus madres, haciendo de la conciliación una quimera. Recordaré para siempre cada noche sin dormir, cada pesadilla, cada llamada pidiendo información, cada vez que cerraba la puerta del aula dejando a mi marido y a mi bebé fuera. Cada vez que miraba la cuenta bancaria y sabía que no me quedaban más narices que dar otra clase, y a la vez que no me iba a servir de nada porque íbamos a seguir en la misma situación precaria. 

Y ahora, que tendría que alegrarme porque con algo de suerte al fin podremos empezar a tener una vida, tengo miedo. Miedo a poder cumplir mi deseo de quedarme en casa con mi hijo. Miedo a encontrar una casa nueva a la que mudarnos. Miedo a empezar de nuevo. 

Es muy fácil ir de madre relajada por el mundo, que a mi todo se me ha dado fenomenal, estoy feliz con mi hijo, bla, bla, bla. Pero anda por ahí Pepito Grillo recordándome que todo se me ha dado tan bien porque he tenido al padre de la criatura pegado a mi durante 3 meses y medio. Que pasará cuando no esté? Que pasará cuando se vaya todas las mañanas a trabajar? Tendré la capacidad, la paciencia, la mano izquierda y la energía necesaria para quedarme sola con mi hijo? Deseo estar con él más que nada en el mundo, quedarme en casa, salir a pasear, verle crecer, hacer cosas con él... pero tengo miedo a la oscuridad, a las lágrimas, a no poder, a no tener paciencia, a no ser lo suficientemente buena. 

En pocos meses tendremos que mudarnos de mi casa y no se si seré capaz de decir adiós al pueblo en el que he vivido 22 años. Y se que es por nuestro bien, pero también se que si la decisión dependiera solamente de mi, no me marcharía. Y a la vez me quiero marchar y tener otra vida. Y creo que no me aclaro. 

Y sobre todo me siento sola. Porque por primera vez en casi 4 años de blog, siento que todo lo que tengo que decir ya lo ha dicho alguien antes que yo, y seguramente mucho mejor. 

Si ya lo dijo Fito.... No se yo si el mundo está al revés o soy yo el que está cabeza abajo.

jueves, 21 de agosto de 2014

De pechos, biberones y broncas interminables


Generalmente no me meto en polémicas, a veces por no tener una opinión muy definida, otras veces porque simplemente me da pereza. He leído muchas cosas en la blogosfera que me han indignado, pero siempre me lo he guardado para mi. Pero hoy me voy a meter en el "fregao". Y si lo hago es porque de verdad creo que deberíamos reflexionar sobre el tema. 

Para quien no lo sepa, hace un par de días saltó la polémica por un articulo de una señora que básicamente explicaba que había optado por dar biberón para poder continuar con su vida profesional. Hasta ahí todo bien, cada una es libre de hacer lo que le de la gana. Pero se armó la gorda porque el artículo, además de poco veraz, era bastante ofensivo. Se que lo inteligente sería no darle más publicidad al texto, pero como voy a copiar varias partes para explicar mi postura, si no pusiera el link original sería plagio, así que podéis consultar el post aquí. (De nada, chata!)

El principio ya me deja con la boca abierta: 

Hay dos preguntas que se olvidan de hacernos a las mujeres cuando, tras dar a luz, nos entregan a nuestro bebé: “¿qué tipo de vida lleva? ¿a qué se dedica?“ (...) Nosotras -las mujeres que no vamos a descolgarnos ni un solo minuto de nuestra vida laboral- deberíamos recibir justo la información contraria a la que recibimos. Deberíamos oír lo siguiente: “olvídate del pecho y dale biberón a tu hijo”.

Bueno, es su opinión. Pero me resulta tan tajante, que no puedo evitar acordarme de mujeres como Suu, y morirme de la pena. Me parece un menosprecio brutal a tantas y tantas mujeres que trabajan y se esfuerzan en continuar con su lactancia. Porque se puede. Si se quiere, claro. 

El caso es que esta mujer, desesperada por la cantidad de horas que le ocupaba la lactancia, optó por dar biberón. Repito, me parece perfecto, es su decisión como mujer adulta y nadie tiene derecho a criticarla. Pero, supongo que en un intento de ser graciosa y de autojustificarse a la vez, patina estrepitosamente con la siguiente frase. 

No tuve que recordarles a aquellas amigas comunes que, obsesionadas con que sus hijos solo recibiesen alimento de sus inagotables pechos, terminaron en urgencias con sus bebés prácticamente desfallecidos tras haber ingerido algo que no debía ser más que agua durante semanas. Como tampoco tuve que mencionar a aquellas que tuvieron que padecer los lloros de sus malnutridos bebés hasta que se dieron cuenta de que el biberón –eso que consideraban algo artificial y por lo tanto malo- podía darles a ellas y a sus hijos el descanso que ambos necesitaban.

Y aquí es donde se desató la furia de gran cantidad de madres lactantes. Calificar la leche materna como agua es una barbaridad como un templo, habiendo como hay tantos y tantos estudios que demuestran no solo que eso de la leche aguada es un mito, si no los incontables beneficios de ésta. Y hablar de bebés malnutridos solamente lo empeora. Que si, que todos conocemos casos de bebés que se hartaron a llorar hasta que alguien les enchufó un biberón, pero eso se puede deber a mal enganche, problemas de frenillo, malos consejos.... no a la calidad de la leche. 

Para rematar, el cierre: ¿Se tratará de mi evolución como mujer? Yo creo que sí: de mamífero hembra a persona. Ole. 

Creo que sobra decir que soy hembra, mamifera, y persona. Tan persona es la que da la teta como la que da el biberón, y calificarlo de esta manera es INSULTANTE. Una mujer que presume tanto de su estupenda faceta profesional y de "inculcar los valores correctos a sus hijos" se permite insultar de esta manera a todas las madres que dan el pecho. Creo que es poco profesional y queda muy alejado de lo que yo consideraría valores correctos. 

En apenas 48 horas el texto pasó de 0 a 152 comentarios. Creo que los primeros 125 fueron todos poniéndola a caldo. Y aquí es donde creo que nos equivocamos de lado a lado. 

Esta mujer ha escrito una barbaridad. Repito, es una barbaridad porque da información ERRONEA, califica la leche materna como "agua" e insulta a las madres lactantes. Su decisión de dar el biberón es perfectamente respetable, su forma de expresarlo no lo es. Y muchas mujeres sintieron no solo la necesidad de hacerle saber que se sentían insultadas, si no de reflejar que la información del texto era falsa, para que ninguna madre obtuviera información errónea. 

Si la cosa hubiera quedado ahí, perfecto. Pero no tardaron en llegar las descalificaciones. Las referencias a su "frialdad" y a sus "pobres hijos". Acusaciones de "no quererles". Algún comentario incluso la insulta gravemente. Al principio el tono era moderado pero se fue recrudeciendo hasta puntos que, sinceramente, me dan vergüenza. En primer lugar me parece muy triste que ese respeto que exigimos hacia nosotras, nuestras decisiones y nuestros hijos no seamos capaces de mantenerlo con los demás, por muy equivocados que estén. Creo que contestar al insulto con otro insulto solo nos pone a su misma altura, y sobre todo, nos quita la razón. Creo que hemos perdido una gran oportunidad de informar con respeto y moderación. Hubiera sido un ejemplo estupendo llenar el post con comentarios del tipo: "Estás equivocada y aquí tienes éste, éste y éste estudio que lo demuestra". Y punto. Sin descalificaciones personales, sin juzgar si quiere o no a sus hijos, sin ponerla de vuelta y media. Porque ahora, cualquier persona que lea ese texto no verá las barbaridades que escribió la autora, verá una cantidad enorme de comentarios insultantes y muy muy duros que, en mi opinión, nos quitan toda la razón. 

Pedimos respeto hacia nosotras, hacia nuestras lactancias, hacia nuestros hijos, hacia nuestras decisiones. Demos ejemplo, por favor. 

lunes, 18 de agosto de 2014

Crónicas de una primeriza histérica: El pulgar, la crisis de los 3 meses y el diente


Lo bueno de tener un blog es que cuando te vuelves paranoica perdida por algo que no es grave, en seguida vienen un montón de madres a avisarte de que se te está pirando la pinza. Cuando me entró la locura del pulgar ya me dijisteis muchas que era una fase, que era normal, y que ya se pasaría. Pues teníais razón. 

Creo de verdad que el ponerle las manoplas sirvió para que PF no se diera cuenta de que por ahí había un pulgar chulo que chupar. A partir del día siguiente siguió lamiéndose las manos, pero al menos ya no enganchaba el dedo como el día anterior. Ya me quedé más tranquila, pero seguía con la mosca detrás de la oreja por si volvía a las andadas, mientras leía vuestros consejos diciendo que no me preocupara. 

Al cabo de un par de días, gracias a una amiga (gracias Rosa!) leí en Facebook un texto sobre la llamada crisis de los 3 meses, perteneciente a la página web de la asociación ALBA Lactancia materna, concretamente de ésta. Copio la parte relevante:

El bebé se chupa el dedo o la mano entera casi con voracidad, lo que de nuevo puede causar alarma tanto si se interpreta como un signo externo de hambre, como si despierta el temor de que de más mayor “haga la pipa”. Ambos temores son infundados.

Vamos, que más claro agua. Y como había más puntos en los que coincidía (las tomas más cortas, el distraerse con todo) pues para mi quedaba todo claro. 

Luego por si quedaba alguna duda, ya conté que el día que cumplía 3 meses descubrimos que le está saliendo su primer diente, así que más motivo para estar todo el día con la mano en la boca. De momento le estamos dando un mordedor super chulo que le regaló Mamá de una Monita, y cuando se pone muy rabioso me muerde mi dedo y santas pascuas. 

Ahora obviamente viene la segunda paraonia... no es muy pronto 3 meses para el primer diente? Que remedios usabais? Unas amigas me han hablado de la Jirafa Sophie, la conocéis? Mi pobre bebé se hace mayor por momentos... 

jueves, 14 de agosto de 2014

Hoy hace un año...

Hoy hace un año, yo tenía una entrevista de trabajo en un cole muy chulo. Nos levantamos temprano, me duché, me vestí y mientras desayunaba, trasteaba con el móvil esperando a que Tarek terminara de arreglarse. Recibí un mensaje de mi cuñada por Whatsapp:

La policia ha desmantelado Rabaa

(Nota para seguir la historia: Los campamentos de los Hermanos Musulmanes eran 2, el de la plaza de la mezquita de Rabaa, en el barrio de Nassr City, y uno más pequeño en la plaza de Nahda, justo en frente de la Universidad de El Cairo, en el barrio de Dokki. Nassr City era el barrio junto al nuestro, mientras que Dokki y especialmente la plaza de Nahda están cerca del barrio de la familia de Tarek)

Llevábamos esperando que sucediera desde hacía un par de semanas. Puse la tele, solo se veía una enorme columna de humo sobre ambas plazas. Avisé a Tarek, y me pidió que cancelara la entrevista. Llamé al colegio y me dijeron que podíamos aplazarla pero que ellos habían llegado sin problemas al colegio. Finalmente, Tarek y yo decidimos ir, pensando que durante las primeras horas las calles serían seguras y que si esperábamos un par de días la situación podría ser incluso más complicada. 

Fuimos por la Ring Road, bordeando Cairo. Llegamos sin ningún problema, sin tráfico, sin nada. Parecía que era un día normal. Nos costó un poco encontrar el colegio, pero finalmente llegamos y yo entré a hacer la entrevista, que apenas duró 10 minutos. Mientras le comentaba a Tarek lo que habíamos negociado, el conducía de vuelta a casa. Estábamos en un puente, a punto de coger la incorporación a la Ring Road, cuando recibo otro Whatsapp de mi cuñada:

Los Hermanos Musulmanes están cortando la Ring Road y robando los coches o quemándolos. 

Miré a mi derecha. La carretera estaba cortada.

Le grité que frenara. Tarek paró en medio del puente, le enseñé el mensaje de su hermana. Yo mientras contestaba diciendo que estábamos justamente allí, ella pensaba que estábamos en casa. Tarek echó marcha atrás para salir del puente. "Llevas un chal, verdad? Tápate la cabeza" Aproveché un túnel en el que no me veía nadie para cubrirme el pelo, pero la manga corta que llevaba me delataba totalmente. El chal era grande, así que escondí los brazos debajo. 

Tarek se metió por ciudad y empezó a callejear. No sabe exactamente como salir, así que abre la ventanilla y pregunta a un hombre que pasa por allí. "Como se va a Dokki?" Abro los ojos como platos. A Dokki??? Pero tu estás loco? Déjame que se lo que hago. Seguimos las indicaciones que nos dan y llegamos a un punto en el que delante solamente se ve humo y batalla. Tarek gira a la derecha. La calle está cortada por unos neumáticos ardiendo justo al lado de una gasolinera. Da marcha atrás, solo podemos ir de frente y hay muchísimo humo. Decide maniobrar para dar la vuelta, pero un coche nos bloquea. Veo a una mujer andando, lleva en brazos a un bebé de apenas un mes, al que tapa la cara con su velo. La sigo con la mirada, pero me distraigo con una moto que está literalmente pegada a mi ventanilla. De repente, un hombre con un cuchillo en la mano viene corriendo hacia el coche. Me quedo helada, pero salta detrás del conductor de la moto y ambos salen disparados en dirección a donde parece que hay problemas. Damos la vuelta y conseguimos salir de allí. 

Estaba muy nerviosa, pero intentaba que no se me notara en la cara. Quería distraerme con el móvil, pero me daba miedo sacar los brazos de debajo del chal. Salimos de allí y parece que las cosas se calman. Se puede saber donde vas? Pretendo cruzar por la ciudad y coger el puente 6th October. Si nos quedamos bloqueados siempre podemos ir a casa de mi madre. Tarek, que los perros están solos, no podemos dejarles mucho tiempo. 


Llegamos a Nahda. Varios tanques del ejército nos cortan el paso. Bordeamos por la izquierda y salimos ya a la calle que nos lleva hacia el puente. Parece que hemos pasado lo peor. Al pasar por encima de Tahrir todo parece tranquilo. Seguimos y pasada la estación de Ramses, vemos que por la calle hay grupos de HHMM. Tarek, ponte en el carril de la derecha que quiero sacar una foto. No, si disparan hacia arriba aquí no nos dan. 

Vemos que hay gente que ha parado y está viendo la manifestación desde el puente. Quieres que pare? Si. Vale, pero me bajo yo a grabar. Sale, veo que graba un vídeo, pero de repente vuelve corriendo al coche y sale como si estuviéramos en una carrera de F1. Que pasa??? Mira! Están subiendo a cortar el puente. Pasamos por muy poco.

video

Llegamos a nuestro barrio. Todo parece tranquilo, como si fuera un día normal, como si no pasara nada. Me relajo, ya ha pasado todo, hemos llegado vivos. Cuando entramos en la plaza cercana a nuestra casa vemos una enorme columna de humo negro. Se me hace un nudo en la garganta, parece que proviene de nuestro edificio, pero solo es una ilusión óptica, el fuego está un par de calles más atrás. 

Aparcamos en casa y subimos, me doy cuenta de que me tiemblan las piernas. Según entro por la puerta me llama Karim preguntando como estoy. El está fuera de Cairo, me dice que Isabel, periodista de la COPE con la que ya hemos hablado alguna vez, le ha contactado y le ha preguntado si me puede llamar. Le digo que si, que no hay problema. Isabel me llama unos 10 minutos después. "Andrea, como estás". Y yo estallo, y le cuento lo que acabamos de vivir, y me cuesta no llorar, y me enfado y me atropello, y creo que le cuento todo sin ningún tipo de orden. Ni siquiera era consciente de que la conversación se estaba grabando, aunque me lo dijo. Cuando se emitió esa tarde me sorprende escucharme tan enfadada. A día de hoy todavía se me hace raro oír ese corte. 

Hoy hace un año, yo me acababa de quedar embarazada, aunque no lo sabía todavía. 

Un año después, nos marchamos de Cairo, por muchos motivos, pero principalmente por lo que sucedió ese día. 

Un año después yo sigo teniendo miedo cuando recuerdo lo que pasó. 

Un año después, mi hijo ha nacido fuerte y sano. Siempre he pensado que es un niño muy fuerte porque si no, nunca hubiera sobrevivido al estrés de ese día.

Un año después Isabel y yo nos hemos contado esto y muchas cosas más a la cara y delante de un té.

Un año después, lo escribo porque creo que es lo que me falta para poder olvidar. 

Un año después mi marido, mi hijo, mi madre y yo nos vamos de vacaciones. He dejado algún post programado. Nos vemos a la vuelta. 

lunes, 11 de agosto de 2014

3 meses


Hoy PF cumple 3 meses.... 3 meses que parecen toda una vida, porque la vida sin el me parece ya tan lejana... A día de hoy creo que no sabría vivir sin él, sin despertarme a su lado, sin nuestras siestas, sin sus risas y sin su manita cogiéndome los dedos.

Ahora ya entrados en semi rutina, con unas horas de sueño bastante decentes, con una lactancia instaurada y disfrutada a tope, con menos trabajo y unas vacaciones a la vista, todo resulta fácil y bonito. Habrá muchas cosas que nos vayan mal en esta vida, pero por suerte la maternidad no es una de ellas. 

Durante este mes PF poco a poco ha empezado a ser más activo de lo que ya era y a interactuar mucho más con nosotros. Ahora nos mira, se parte de la risa, nos suelta unas charlas tremendas, nos intenta tocar, nos sujeta... Es un bebé grande, graciosísimo, que se parte con cualquier cosa, al que le encanta jugar con nosotros y que le pongamos caras. Y si no le haces caso, ya se encarga el de recordártelo. 

Como cada día 11, a las 13:27 nos lo hemos comido a besos, recordando el minuto exacto en el que le abrazamos por primera vez. Como siempre a mi me entra mono de ver el vídeo del parto, y me sorprendo cuando le veo tan pequeñito, tan indefenso... y me emociono y lloro, y me entran ganas de abrazarle tan fuerte que pienso que se va a romper y me quedo con las ganas. Y es que le quiero tanto que me duele. 

También como cada día 11 le hemos llevado a pesar. Habíamos apostado, siguiendo la progresión de meses anteriores, que andaría entre los 7,200 y los 7,500kg. Patidifusos nos hemos quedado cuando la báscula ha sentenciado 7,820kg, este niño no va a frenar nunca??? Se me hace grande tan rápido... Y poco después, jugando en el coche, he descubierto un puntito blanco en su encía. Y no me lo podía creer, pero he tocado y si... no me equivocaba. A mi bebé de 3 meses le está empezando a salir un diente. Y yo me pongo a llorar porque crece tan rápido que tengo la sensación de que se me escapa como arena entre los dedos. Seré boba, me lo tomaré muy a pecho, no será para tanto, pero... es lo que hay. Me siento orgullosa de ver como progresa, pero a la vez me muero de la pena. Contradictoria que es una...

Hoy cumplimos 3 meses de mucha mucha felicidad. Gracias mi vida, porque la vida contigo es maravillosa. 

domingo, 10 de agosto de 2014

Nonabox de Julio

La cajita de Nonabox de Julio me ha gustado mucho. Los productos nos pueden gustar más o menos, pero no se puede negar que son prácticos y que no hay nada que se pueda considerar " de relleno". 

Bepanthol - Crema antiestrías: 


Ya he comentado que es una marca que me gusta mucho, usaba su crema para cicatrizar los tatuajes. Esta crema antiestrías viene en un tamaño muy grande y está indicada tanto para el embarazo como para el postparto. Yo no tengo estrías en la tripa, pero las piernas las tengo llenas, así que ahí estoy, dándole a ver si mejora algo, aunque supongo que ya llego tarde. 

Bioserum - Levatrig:

Cápsulas de levadura de cerveza y gérmen de trigo para mejorar las uñas y el pelo tras el embarazo. Yo de momento el pelo y la piel los tengo bien, las uñas es otro cantar pero es debido a la psoriasis. Pero a la mayoría de las madres seguro que les viene muy bien. 

Name it - Body:

Primero me enamoré nada más tocarlo, me encanta el material. Luego rabié al ver que era talla 2 meses y que seguramente a PF no le iba a valer (2 meses y medio cuando llegó la caja y percentil 95). Al final me llevé una sorpresa al comprobar que SI le vale, así que hala, un body estupendo más para la lista, que me viene genial porque se le estaban quedando todos pequeños. Es el 2º que me llega en las cajas de Nonabox y ambos han sido de mis favoritos. 

Tigex - Chupete:
De 0 a 6 meses, fisiológica para los dientes y libre de Bisfenol. Ya sabéis que PF no tolera chupetes ni loco, pero me viene bien para probar uno más, a ver si con alguno cuela.

Editorial Combel - Cuento de Charlot:



He sacado la foto con el libro abierto en vez de cerrado para que veáis bien la maravilla que es. ME ENCANTA. Me parece una de esas cosas especiales que vale la pena conservar. El libro es un cuento para niños con imágenes de Charlot y viene acompañado por un puzzle de 6 caras. A mi estas cosas para niños con tintes de adulto me chiflan, creo que es un libro precioso y estoy segura de que cuando PF crezca lo disfrutaremos un montón. 

Nestlé Naturnés: 

4 potitos, 2 de verduras y carne y 2 de frutas, junto con una bolsa también de frutas. Es la linea Natural de Nestlé, que pinta muy bien excepto porque los potitos de frutas siguen viniendo con la etiqueta de aptos "a partir de 4 meses", cuando ya sabemos que las recomendaciones de la OMS no son así, pero en fin. Quitando ese detalle tienen buena pinta. 

Y hasta aquí la caja de Julio. Lo dicho, me parece bastante práctica, y el detalle del libro me tiene enamorada. Es, junto con el body y la crema antiestrías, mis productos favoritos. 

Ahora mismo Nonabox tiene una oferta muy buena en pañales, con un 20% de descuento, así que os animo a pasaros por su web

martes, 5 de agosto de 2014

Semana mundial de la lactancia materna: De como comenzó la nuestra

Tengo que reconocer que la lactancia era una de esas cosas de la maternidad que no me llamaba mucho. Tenía claro que era lo mejor, tenía claro que quería seguir las recomendaciones de la OMS pero para mi era un poco "trámite", algo que había que hacer y punto. 

Creo que la cosa empezó a cambiar cuando leí "Un regalo para toda la vida", más o menos por la mitad del embarazo. El libro me fascinó, lo devoré y lo volví a releer durante las últimas semanas. Me sirvió sobre todo a estar mucho más segura, a contestar un rotundo SI cuando me preguntaban que si daría el pecho, y a reírme cuando me decían eso de "ya veremos si puedes". 

Tenía claro que poder, podía. Pero también tenía claro que podían surgir problemas y tenía pánico a tener grietas o una mastitis, porque no tenía claro si el dolor no me iba a hacer flaquear en mi empeño. El lunes antes de nacer PF estuve en una reunión de La Liga de la Leche, éramos 3 embarazadas y la verdad es que me sentí muy a gusto, sobre todo tras escuchar las experiencias de otras madres recientes que asistieron. 

Llegó el parto, y de nuevo bendita Ana que estuvo avispada cuando yo no lo estuve. Ya estaba fuera de la bañera, ya estaba descansando, ya estábamos repartiendo agua y chocolate por el paritorio y Tarek y yo empezábamos a entrar en la fiebre de avisar a familiares. PF estaba bastante dormido, así que no fue de esos bebés que trepó y se enganchó solo, necesitó un poco de ayuda. Yo no me aclaré mucho con la postura, pero Ana me estuvo ayudando y finalmente conseguimos un enganche en condiciones. 

Al día siguiente comencé a notar dolor. Tenía la sensación (que resultó ser acertada) de que PF abría poco la boca, por tanto cogía poca areola y me estaba haciendo unas rozaduras de flipar. Con Ana me comuniqué mediante fotos y Whatsapp y las enfermeras del hospital... pues bien, todas querían ver una toma. La verdad es que fueron de gran ayuda, todas me dieron muy buenos consejos y en general creo que tuve muy buen apoyo por parte del hospital, pero cuando es la 5º vez que te piden ver una toma acabas un poco cansada.

Una vez en casa estaba deseando poder ponerme una crema hidratante, que era lo que más me pedía el cuerpo en ese momento. No usé Purelán porque me parece carísimo, opté por la Nivea de bote azul de toda la vida, y sobre todo por las propias gotas de leche, que son mil veces mejores que cualquier crema. Seguía temiendo las grietas una barbaridad, así que el dolor, sumado al miedo, y rematado por el hecho de que PF pedía cada 45 minutos - 1 hora... Pues si, el principio se me hizo un poco cuesta arriba. 

Yo, que estaba deseando deshacerme de la barriga para poder moverme de nuevo, me ví anclada a un sofá, con la teta fuera todo el día. Al menos aprovechaba para leer, pero había veces que necesitaba descansar del dolor, que aunque no era mucho, era constante. Incluso meterme en la ducha me molestaba, porque secarme con una toalla era totalmente imposible. Fuera de casa, aunque a los 3 días estaba amamantando en el registro civil mientras firmaba papeles, me agobiaba mucho que me pidiera. No sabía donde sentarme, temía malas reacciones y sobre todo me estresaba el hecho de que, pasara lo que pasara, me tenía que sentar y no moverme hasta que PF terminara. Vamos, que me tenía que haber tomado las cosas con más calma... 

Según fui pillando práctica me empecé a relajar, y todos mis esfuerzos se centraron en intentar acabar con el dolor y las rozaduras, solucionando problemas uno a uno. 

1. El primer problema era que todo lo que mejoraba durante el día me lo fastidiaba por la noche, porque la postura tumbados no se nos daba demasiado bien ni a PF ni a mi, sobre todo estando a oscuras y alumbrando con el móvil. La solución fue una lamparita LED enganchada a la cuna y tapada con un trapo, con la que consigo iluminar lo justo para ver sin despertar a todo el mundo. También opté por darle sentada en vez de tumbada, aunque me muriera de sueño, pero si no no me iba a curar nunca. En ese momento PF me despertaba cada hora, como máximo cada 2. Fueron noches duras, pero al cabo de un par de semanas todo mejoró. 

2. El segundo problema era mejorar la irritación: Leche, leche y más leche, y sobre todo cuidar mucho la postura y hacer que PF abriera la boca. Paciencia, asesoramiento e ir pillando práctica, no había más. 

3. Respecto a amamantar en la calle, sobre todo me faltaba la ropa adecuada. Pero en otra reunión de la liga de la leche me dieron un par de consejos sobre como combinar camisetas para no hacer un striptease en plena calle, y oye, mano de santo. 

Pero la solución a todos mis males la encontré por pura casualidad. Una de las cosas que más me molestaba era que me sentía super incómoda al ir sin sujetador, pero el sujetador en si me irritaba mucho. Un día, harta de todo, cogí los discos de lactancia (que hasta ese momento había comprado para nada) y me los puse. Al cabo de 2 horas me dí cuenta de que el dolor había mejorado mucho. Tras observar, probar, cambiar de sujetadores, etc. llegué a la conclusión de que vale, yo tenía irritación... pero lo que me estaba matando era alergia! Pasé un par de semanas, casi un mes, con los discos de lactancia y problema solucionado, no ha vuelto a doler. 

La lactancia puede ser una pesadilla cuando duele, pero la cosa cambia mucho cuando eso mejora. Poco a poco me fui enganchado al tema y a día de hoy PF y yo somos bastante Tetadictos. De momento me he librado de las grietas y de las mastitis, pero lo que si tengo son obstrucciones. Con las 2 primeras lo pasé mal, pero a partir de ahí pillamos práctica y ya lo solucionamos bastante rápido. 

Para mi, una de las claves para establecer bien la lactancia fue prepararme con antelación. El libro de Carlos Gonzalez sobre todo me sirvió para tener mucha confianza en lo que hacía, y no dejarme llevar por agobios ni por mitos. El acudir a un grupo de lactancia desde el embarazo me hizo sentirme segura, y sobre todo mi Doula me hizo sentirme muy apoyada y con la confianza de que tenía a quién recurrir. Sin todo esto, puede que nuestro comienzo hubiera sido bastante peor. 

A día de hoy tengo claro que haré lo que haga falta para seguir adelante, no solo porque sea lo mejor o porque yo lo disfrute, si no porque PF ha dejado muy claras sus preferencias y ya sabéis que no hay quien le meta un chupete o un biberón en la boca (seguimos sin convencerle). El viernes pasado, coincidiendo con con el principio de la semana mundial de la lactancia materna, conseguí por primera vez portear y amamantar a la vez, y eso ya si que ha terminado de solucionarme todos los problemas. Ahora solo espero que la buena racha siga y no se nos cruce ningún problemilla...

Y tu, tuviste problemas al principio de la lactancia?